*/ flickr by unneva - chess for ghosts -

Cuando se haga el silencio y te estires como un gato esperaré que llegue la señal, ese rayo de sol que se cuela nítido y como aguja de brújula marca el borde de la realidad. Entonces será la hora de leerte en voz alta, dejar que mi voz lleve la batuta y con cadencia de hembra en celo llegue despacio a la página diez. Tú no sabes, pero es allí donde las letras se sublevan insolentes, ignoran impasibles las sorpresas y - obsecuentes - dicen de sesgo : son las tres, hora del ajedrez.